Un aceite facial en tu rutina: cuándo, cómo y por qué
Publicado el 23 de julio de 2026

Un aceite facial tiene algo de lujo. Pero muchas personas dudan: ¿se usa antes o después de la crema? ¿Por la mañana o por la noche? ¿Y cuánto se necesita en realidad? Aquí tienes una explicación clara.
¿Cuándo se aplica un aceite facial?
La regla general: de lo más ligero a lo más denso. Un aceite suele ser el producto más rico de tu rutina, así que va casi siempre al final, o justo antes de la crema. Algunas personas incluso mezclan unas gotas de aceite en su crema de día o de noche. Ambas opciones son válidas; experimenta con lo que resulte agradable para tu piel.
¿Mañana o noche?
Un aceite ligero puedes usarlo perfectamente por la mañana debajo de tu cuidado. Un aceite más rico les resulta a muchas personas más agradable en la rutina de noche, cuando la piel descansa. También aquí: no hay una regla estricta.
¿Cuánto necesitas?
Menos de lo que crees. De dos a cuatro gotas suelen bastar para todo el rostro. Caliéntalas un momento entre las palmas de las manos y presiónalas suavemente sobre la piel, en lugar de frotar con fuerza.
Un extra agradable: el masaje facial
Un aceite se presta a la perfección para un breve masaje facial. Su textura deslizante hace que sea fácil dedicarte unos minutos a ti misma: un pequeño ritual que aporta un poco más de calma a tu rutina.
Por dónde empezar
¿Buscas un aceite ligero para empezar? El Pure Vital Glow Face Oil de Berrichi se absorbe con facilidad y tiene un suave aroma a mandarina roja. Si prefieres cuidar tu cabello y cuero cabelludo, echa un vistazo al Hair Serum de HOIA.
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